El Manual de la Corte tiene como propósito facilitar la comprensión de los casos que se resuelven en la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Que todos puedan entender qué, cómo y para qué decide la Corte, así como los efectos de ello. El caso del “matrimonio gay” será el primer esfuerzo por traducir el lenguaje de los jueces al de los ciudadanos.

Los Ministros actualmente discuten en torno a la constitucionalidad del matrimonio y la adopción de parejas del mismo sexo. Para facilitar el seguimiento de las sesiones, hemos diseñado una sección dedicada a la Corte y otra al caso que está por resolverse. De requerir mayor información, hemos abierto un espacio para tus preguntas, las cuales responderemos a la brevedad posible.

Sobre el Manual de la Corte

El Manual de la Corte, como esperemos quede claro por su nombre, busca ser una guía para entender a la Suprema Corte de Justicia de la Nación; para comprender qué, cómo y para qué decide, así como los efectos de sus resoluciones. El esfuerzo está encaminado a ofrecerle a todos los ciudadanos herramientas básicas que faciliten dicha comprensión, a partir del análisis de los casos importantes que vaya solucionando.

Aunque la Suprema Corte es tan vieja como el resto de las instituciones básicas del Estado mexicano, su importancia en la vida política del país es reciente. Nos atreveríamos a afirmar, incluso, que surge a la par de la consolidación democrática en México. Desde entonces, ha sido convocada innumerables veces para decidir sobre asuntos fundamentales para la sociedad, como los que versan sobre nuestros derechos y libertades básicas y la organización del Estado. Sólo en materia sexual y reproductiva, la Corte ha decidido respecto al aborto, los transexuales y transgénero, el VIH, la pastilla del día siguiente y, en los próximos días, sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo. De ella ha dependido –y depende– la posibilidad misma de ejercer un derecho: establece cómo, cuándo y por qué los mexicanos y mexicanas lo podemos hacer exigible.

Por lo mismo, consideramos primordial que todos –no sólo los abogados– seamos capaces de entender a la Corte. Los que formamos parte de este proyecto creemos, genuinamente, que es nuestra responsabilidad intentar traducir el lenguaje y los procedimientos –a veces tan rebuscados y complicados– de forma asequible para todos.

El equipo detrás de este proyecto está conformado por estudiantes de Derecho. De lo anterior se explica tanto nuestro interés por el tema, como nuestro deseo de que ustedes se involucren también: nos tocó crecer en un país en el que la democracia parecía ya ser una posibilidad y no un sueño. Por lo mismo, queremos hacer lo que nos corresponde para que ello sea simplemente una realidad. Esperamos ser capaces de lograrlo.

Ahora, una vez que pasamos la prueba de fuego de la formalidad (no vaya a ser que no nos tomen en serio), ya les decimos exactamente quiénes son los dummies responsables de este manual:

Daniela Hernández Chong Cuy, también conocida como @dhchongcuy. Es, actualmente, tesista para la licenciatura de Derecho en el ITAM. ¿Su tema? La incorporación de la perspectiva de género en la educación (claro, desde el interesantísimo punto de vista jurídico). Divide su tiempo entre el análisis de sentencias judiciales y la creación (junto con Rodrigo) de heterotopías cibernéticas (por lo que no pudo resistir al llamado de este panóptico judicial).

Esteban Illades, a.k.a. @steviehousecat. Aunque dedicó cuatro años y medio de su vida al estudio –qué fancy– del Derecho (también en el ITAM), desde hace ya unos meses se ha entretenido en eso del periodismo. Pero, con todo y todo, aquí está (y no es porque su tesis de licenciatura sea la propuesta de un manual judicial para periodistas).

Estefanía Vela, o @samnbk. Ella también sufre el estatus de tesista del ITAM para la carrera de Derecho. Sin embargo, su forma de mitigarlo –a la par de no sufrir tanto esto de la “abogacía”– ha sido dedicándose a esto de la sexualidad (sí, en específico, a esto de lo queer, lo gay, lo LGTTTIBHJKLMOPQ u homosexual, dependiendo de dónde se posicione usted). Dentro de lo recto, lo torcido (#plop).

Rodrigo Escandón, o @_rec. Él es el único que se salva de no pertenecer al “gremio” (¡Dios!) jurídico. Es un estudiante de arquitectura de la Ibero que por las tardes –o las noches– se dedica a esto de lo 2.0. Él es el verdadero mastermind del manual (o, sí, para efectos prácticos: su arquitecto).